A comienzos de 1958, El Padre Geraldo Walker, O.F.M. Cap. Ministro Provincial de la Provincia de Capuchinos de San José, envió a sus Superiores Generales en Roma su informe sobre la vida y virtudes del Padre Solano Casey O.F.M. Capuchino.

El Ministro General de los Capuchinos, Padre Benigno de San Llario, respondió demostrando gran admiración por el Padre Solano, a quien calificó como un ejemplo extraordinario del verdadero Padre Capuchino, una réplica de San Francisco. Escribió que el tributo espontáneo ofrecido tanto por los Católicos como por los no Católicos al Padre Solano después de su deceso constituía una amplia prueba de que nuestra tradicional espiritualidad siempre puede influir para que las personas adopten una actitud espiritual hacia la vida. Su tributo dió apoyo a los muchos otros informes relacionados con las extraordinarias virtudes del Padre Solano, que comenzaron a llegar de todos lados corto tiempo después de su muerte.

Fueron tantos los que expresaron el deseo de preservar la memoria del Padre Solano que en julio de 1960 se organizó la Hermandad Padre Solano. Comenzó bajo los auspicios de los Padres Capuchinos de Detroit, con el consentimiento do los Superiores Provinciales de la Provincia de San José.

El propósito de la Hermandad Padre Solano es mantener viva la memoria inspirativa del Padre Solano, difundir su ejemplo y su santa vida y ayudar a reunir información sobre su vida y hechos. La Hermandad está firmemente dedicada a ayudar en la Causa para la Beatificación y Canonización de este Siervo de Dios.

En 1966, impulsados por las urgentes apelaciones de mucha gente de Detroit y de la Hermandad Padre Solano, El Padre Gerardo Hesse, O.F.M. Cap., Capuchino Provincial envió a la Curia General de los Padres Capuchinos en Roma un recuento de los favores recibidos por personas que fueron atribuídos a la intercesión del Padre Solano Casey.  

En octubre 4, de 1966, El Padre Bernardino de Siena, O.F.M. Cap., Postulador General de la Orden de los Capuchinos, nombré al Padre Pascual Siler, O.F.M. Cap., como Vice Postulador de la Causa para la beatificación y Canonización del Siervo de Dios, el Padre Solano Casey.  

El Padre Pascual se comunicó con muchas personas que habían conocido al Padre Solano y comenzó a reunir información relacionada con su vida y trabajo. En 1974, el Padre Pascual fue sucedido por el Hermano Leo Wollenweber, O.F.M. Cap., quien continuó con la investigación.

A comienzos de 1961, James Patrick Derum, un escritor de Detroit, se ofreció para escribir una biografía del Padre Solano Casey. Con la información proporcionada, el Sr. Derum continuó su investigación por cinco años. Su trabajo, “El Portero de San Buenaventura” fue publicado en noviembre de 1968, y ha sido impreso varias veces.

Más y más gente que había obtenido la ayuda del Padre Solano en vida, relató cómo había influenciado en sus vidas. Otros comenzaron a dar conocimiento al Vice Postulador de los efectos de su intercesión después de su deceso.

La visita a Detroit en mayo de 1975 del Ministro General Padre Pascual Rywalski, O.F.M. Cap. le dió un nuevo impulso a la Causa del Padre Solano Casey. Instó a los Frailes a continuar con la Causa para que el mensaje de fe y caridad del Padre Solano pueda inspirar y alentar a la gente de nuestra época.

El 24 de junio de 1976 el Vice Postulador se reunió con el Arzobispo de Detroit, John Cardenal Dearden y presentó una petición formal para iniciar la Causa de Beatificación y Canonización del Padre Solano Casey. Gradualmente comenzaron a realizarse las varias etapas del Proceso.

Se hizo un pedido oficial de todos los escritos atribuídos al Padre Solano que fue publicado por el Cardenal Dearden en enero de 1977. En 1980, esos escritos fueron recopilados, mecanografiados y encuadernados en cuatro volúmenes y llevados a Roma para el Proceso.

La documentación inicial recomendando la Cause a la Sagrada Congregación para las Causas de Santos fue presentada en enero de 1981. Después de un estudio fue recomendada al Santo Padre el Papa Juan Pablo II. Él concedió el Nihil Obstat en junio 19 de 1982, otorgando permiso para introducir la Causa en la Arquidiócesis de Detroit.

El 21 de septiembre de 1983, el nuevo Arzobispo de Detroit Edmundo C. Szoka, emitió un Decreto para introducir la Causa y estableció el Proceso Informativo. Desde octubre de 1983 hasta septiembre de 1983, cincuenta y tres personas, sacerdotes, religiosos y legos que estaban bien familiarizados con el Padre Solano fueron llamados como testigos por el Tribunal. Todos tenían recuerdos vívidos de la bondad y preocupación que el Padre Solano había expresado por sus problemas y necesidades.  

El 8 octubre de 1984 el Proceso Informativo estaba completo. Los Testimonios fueron enviados a Roma y fueron presentados el 13 de octubre de 1984, ante la Sagrada Congregación para las Causas de Santos, donde permanece bajo estudio. Los testimonios deben probar sobre todo que el Padre Solano sí practicó las virtudes en grado heroico.

Otro paso importante, la exhumación y la examinación del cadáver del Padre Solano, se realizó el 8 de julio de 1987, en presencia del Arzobispo Szoka y de lo Funcionarios Diocesanos. Su cadáver, con un nuevo hábito y puesto en un ataúd de metal, fue nuevamente sepultado en una bóveda bajo el piso del crucero norte de la Iglesia de San Buenaventura.

No es posible anticipar el juicio de la Iglesia per todos los que conocieron al Padre Solano esperan que su brillante ejemplo se convierta en un signo de esperanza y aliento para todos los Cristianos de hoy día. Que todos los que tienen interés en la vida del Padre Solano y fueron inspirados por ella, recen por el éxito de esta Causa.