La Palabra de Dios: el corazón de la vida franciscana
Beato Solano Casey
Reflexión de la Cofradía del Padre Solanus, a cargo del Hno. Ben Joseph, OFM Cap. – 22 de septiembre de 2026
Octubre es un mes especial para los franciscanos, y este año es particularmente significativo, ya que seguimos celebrando el 800.º aniversario del Transitus de San Francisco de Asís. Como franciscanos capuchinos, estamos invitados a volver al corazón mismo de nuestra vocación: vivir el Santo Evangelio con sencillez, humildad y fidelidad.
En su Testamento, dice San Francisco: “El Altísimo mismo me reveló que debía vivir según las enseñanzas del Santo Evangelio.” Para Francisco, el Evangelio no era simplemente algo para leer o discutir. Era una forma de vida. Anhelaba seguir a Cristo con toda su vida: en la pobreza, la humildad, la obediencia, la caridad y el amor.
Este mismo espíritu se refleja de manera maravillosa en la vida de Beato Solano Casey. Solano vivió el Evangelio con sencillez y humildad. Acogía a los enfermos y a los pobres, escuchaba a quienes sufrían, rezaba con ellos y confiaba plenamente en la providencia de Dios. No buscaba la grandeza ni el reconocimiento. Simplemente deseaba servir a Dios y a su pueblo.
San Francisco y el Beato Solano nos recuerdan que la santidad suele encontrarse en las cosas sencillas: servir a los demás, escuchar a quien sufre, aceptar la voluntad de Dios, mantener la humildad y ver a Cristo en los pobres y los que sufren.
El Evangelio debe partir de nuestro de los oídos al corazón, y del corazón a la vida.
Al celebrar a San Francisco, preguntémonos: ¿Estoy viviendo de verdad el Evangelio, o solo estoy hablando de él?Que tengamos la humildad de Francisco y Solano para convertirnos en instrumentos del amor de Dios dondequiera que estemos.
Que San Francisco de Asís y el Beato Solanus Casey intercedan por nosotros y nos ayuden a vivir el Evangelio con sencillez, humildad y amor.
¡Paz y todo lo mejor!
¡Feliz fiesta de San Francisco!